Día 3: Ruta dels Riuraus de Xaló, y Senija

El día de hoy era muy ventoso, incluso había alerta de fuertes rachas, así que nos quedamos cerca e hicimos una ruta muy sencilla.

La Ruta dels Riuraus de Xaló, recorre los alrededores del pueblo viendo los típicos riurau, que es una construcción rural característica de la comarca alicantina de la Marina Alta, son unos 6 kilómetros; la ruta no es gran cosa, porque la mayoría de riuraus son propiedad privada y solo se pueden ver desde lejos, pero bueno, nos sirvió para pasar la mañana.











Para la tarde no teníamos ningún plan así que buscando información de los pueblos de alrededor, encontramos que en SENIJA se encuentra el M.O.S. (Museu Obert a Senija), que son fachadas y paredes pintadas con diversas imágenes, que se han ido pintando en diversas ediciones en 2017, 2018 y 2019. Nosotros paseando tranquilamente vimos la mayoría, el pueblo es muy pequeño, así que se recorre en poco tiempo. La verdad que este pueblo fue una pequeña sorpresa en la zona.

















Día 4: Ruta Molinets i Miquelet de la Sella en Pedreguer, y regreso a casa

De regreso a casa, decidimos hacer la Ruta Molinets i Miquelet de la Sella, en la localidad de Pedreguer, una sencilla ruta circular de 6 kilómetros. La ruta se inicia dentro del pueblo en La Glorieta, tras pasar cerca del cementerio, nos encontramos una especie de zona de basurero de escombros, la verdad que no entendemos como una ruta que se anuncia en el Ayuntamiento, puede estar en algunos tramos tan abandonada. Después de cruzar el barranco, se llega el pequeño ascenso hasta Els Molinets, y por lo menos las vistas desde allí merecerían la pena.







Continuamos la ruta y cruzamos el puente de la autovía, pero cuando vimos que también había cruzar el puente de la nacional y no veíamos claro el camino decidimos, volver atrás; tras cruzar antes el basurero de escombros y ahora dos carreteras, pensamos que no era una buena idea continuar con esta ruta. Y ya nos volvimos a casa.

Día 5: Ruta Cala Blanca, Cala Barraca y Cala Sardinera

Otro lunes y sin madrugar retomamos la segunda parte de nuestras vacaciones, cargamos de nuevo maletas y nos dirigimos hacia la costa de Xàbia (o Jávea en castellano), para realizar una ruta por algunas calas.

Al comenzar la Ruta Cala Blanca, Cala Barraca y Cala Sardinera, el tramo era de asfalto porque pasas por urbanizaciones, la primera de ellas, CALA BLANCA, está en una zona urbanizada y es la menos bonita de la tres.

Seguimos la ruta y al poco, llegamos al MIRADOR DE LA CREU DEL PORTITXOL, y ya comenzamos los senderos, ya que desde aquí parten dos pequeñas rutas de ida y vuelta.





Comenzamos por el sendero local SL-CV 97, de alrededor de 1,5 kilómetros (ida y vuelta), que te lleva hasta CALA BARRACA, el sendero no tiene dificultad y merece mucho la pena porque se llega a la playa más bonita de la tres. Enfrente está la Isla del Portitxol, podríamos decir que esta playa todavía conserva su esencia mediterránea, con algunas antiguas casas de pescadores muy bien conservadas.









Al llegar de nuevo a la Creu del Portixol continuamos por el sendero local SL-CV 98, que te lleva hasta CAP PRIM y también a la CALA SARDINERA, otro sencillo sendero de poco más de 2 kilómetros (ida y vuelta).









Tras esto fuimos a Xàbia a comer, con los restaurante cerrados, teníamos pocas opciones, así que cogimos unas hamburguesas en McDonald’s y nos acercamos a la playa a comérnoslas en un banquito viendo el mar.

Luego fuimos a MORAIRA, a hacer el check-in de nuestro apartamento para estos días; aunque el apartamento tenía plaza de garaje, como era de ascensor y en la calle no había ningún problema para aparcar ni lo llegamos a usar. Tras dejar las cosas, fuimos a comprar algunas provisiones para estos días, en el centro del pueblo está el supermercado Pepe la sal, que aunque pequeñito está muy bien.


Dejamos la compra en el apartamiento y fuimos a dar una vuelta, la chica que nos hizo el check-in nos recomendó algunos lugares de la zona con comida para llevar, uno de ellos, Ammos, estaba muy cerca y además tenía una carta muy extensa; así que preguntamos y ya elegimos la cena, pagamos y quedamos que nos la trajera sobre 9 o 9’30.

Muy puntual a las 9 nos trajo la cena, los nachos estaban riquísimos, así que repetimos más días.